Wednesday, December 6, 2017

SE AGUDIZA PROBLEMA DE LOS ATAQUES SONOROS

Reitera Tillerson que Cuba pudo haber parado ataques a diplomáticos de EEUU



Las declaraciones del Secretario de Estado en Bruselas siguen a la revelación médica de que varias de las víctimas sufrieron alteraciones en la materia blanca que comunica las partes del cerebro.
El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, dijo este miércoles en Bruselas que Washington sigue"convencido" de que en Cuba se perpetraron sigilosos ataques "selectivos" contra personal diplomático estadounidense.
"Estamos convencidos de que fueron ataques selectivos", aseguró Tillerson en una rueda de prensa durante una reunión de ministros de Exteriores de la OTAN.
Tillerson también sugirió que Cuba podría haber detenido los extraños ataques que dejaron a 24 personas asociadas con la Embajada de Estados Unidos en La Habana, con problemas médicos.
En octubre pasado, la misma queja fue expresada por el el jefe de gabinete de la Casa Blanca, John Kelly. "Creemos que el gobierno cubano podría detener los ataques a nuestros diplomáticos", dijo el general Kelly a la prensa sin añadir más detalles.
Preguntado acerca de por qué Washington no ha presentado pruebas sobre las presuntas agresiones, Tillerson indicó: "Hemos compartido alguna información con los cubanos bajo dos restricciones. Una de ellas se refiere a la privacidad de las personas y sus problemas médicos y la segunda, a "no proporcionar a quien sea que haya orquestado estos ataques información que le sea útil".
"Lo que les hemos dicho a los cubanos es: ‘Es una isla pequeña. Ustedes tienen un aparato de inteligencia sofisticado. Probablemente saben quién lo está haciendo, ustedes pueden ponerle fin’”, dijo el jefe de la diplomacia estadounidense .
"Es tan simple como eso", sentenció.
"Entendemos que a los cubanos no les gusten las medidas que hemos tomado", pero "a nosotros no nos gusta que nuestros diplomáticos sean un objetivo", afirmó el secretario de Estado.
El jefe de la diplomacia estadounidense recibió en septiembre en Washington a su similar cubano, Bruno Rodríguez, para hablar del asunto.
Embajada de EEUU en Cuba.
Embajada de EEUU en Cuba.

Descubren nuevas lesiones cerebrales

Sus comentarios tuvieron lugar poco después de que The Associated Press (AP) informara que las pruebas médicas habían revelado alteraciones físicas perceptibles en los cerebros de algunos de los diplomáticos, lo que refuerza el escepticismo con respecto a que se haya usado un arma acústica.
Citando a funcionarios estadounidenses, el servicio noticioso reveló este miércoles que los médicos que tratan a las 24 víctimas de la Embajada en Cuba encontraron que cierto número de empleados afectados desarrollaron alteraciones en los tractos de la materia blanca, que permiten que las diferentes partes del cerebro se comuniquen.
La materia o sustancia blanca actúa como una especie de autopista de la información que procesa la materia gris.
El hallazgo, el más específico hasta la fecha entre las lesiones físicas ocasionadas, refuerza el creciente escepticismo respecto a que haya algún tipo de arma sónica involucrada.
Sonidos fuertes y misteriosos seguidos por pérdida de audición y zumbidos en los oídos han llevado a los investigadores a sospechar de "ataques acústicos". Pero las autoridades estadounidenses están evitando ahora cuidadosamente ese término. Los sonidos pueden haber sido producto de otra cosa que causó las lesiones, dijeron a la AP tres funcionarios de EE. UU que exigieron el anonimato.
Médicos, investigadores del FBI y organismos de inteligencia de Estados Unidos han pasado meses tratando de armar el rompecabezas en La Habana, donde 24 norteamericanos, entre empleados del gobierno y sus cónyuges, enfermaron desde el año pasado en sus residencias y más tarde en hoteles.
Los médicos todavía no saben cómo las víctimas terminaron con alteraciones en los tractos de la materia blanca, ni cómo exactamente esas alteraciones podrían relacionarse con sus síntomas. Las fuentes de la AP no precisaron si los mismos cambios se encontraron en los 24 pacientes.

Hallazgo aleja la hipótesis de un arma sónica

Según especialistas consultados por el servicio noticioso nunca se ha detectado que las ondas acústicas afecten los tractos de la materia blanca del cerebro.
Cuba ha negado rotundamente cualquier participación y describe como "mentiras deliberadas" las afirmaciones de la administración Trump de que los trabajadores estadounidenses fueron atacados.
El despacho señala que los nuevos detalles médicos pueden ayudar a EE. UU. a contrarrestar las alegaciones de La Habana de que Washington no ha presentado ninguna prueba.
Según AP, el caso ha sumido a la comunidad médica de los EE.UU. en territorio desconocido. Los síntomas son tratados como una nueva enfermedad nunca vista. Después de numerosos análisis y ensayos de terapias, están desarrollando los primeros protocolos para detectar casos e identificar los mejores tratamientos, a pesar de que la investigación del FBI no ha logrado identificar un culpable, un método o un móvil.
Los médicos que tratan a las víctimas no hablaron con la AP, pero se espera que sus hallazgos sean presentados en un artículo que publicará la Revista de la Asociación Médica Estadounidense (JAMA), confirmaron los funcionarios. El reporte lo escriben médicos de la Universidad de Miami y la Universidad de Pensilvania que han tratado a las víctimas, con aportes de la unidad médica del Departamento de Estado y otros doctores del gobierno.
El artículo no especulará sobre cuál tecnología podría haber perjudicado a los trabajadores o quién habría querido agredirles en Cuba.
La mayoría de los pacientes se han recuperado por completo, algunos después de sesiones de rehabilitación y otros tratamientos, indicaron las fuentes. Muchos están de vuelta en el trabajo. Aproximadamente una cuarta parte experimentó síntomas que persistieron por largos períodos, o que permanecen hasta el día de hoy.
A principios de este año, Estados Unidos supo que los médicos habían detectado en los pacientes efectos parecidos a los de una conmoción cerebral, conocidos como lesión cerebral traumática leve, pero no estaban seguros de qué había sucedido en sus cerebros. Las conmociones cerebrales a menudo se diagnostican basándose únicamente en los síntomas. Este y otros hallazgos médicos fueron confirmados en septiembre por la Asociación Estadounidense del Servicio Exterior, AFSA, después de hablar con algunos galenos.
Se han encontrado conmociones y lesiones cerebrales en la materia blanca de veteranos de guerra de Irak y Afganistán que sobrevivieron a explosiones pero que no tuvieron ningún otro daño físico. Sin embargo, esas lesiones se atribuyeron principalmente a las ondas de choque de los estallidos.
Ninguno de los pacientes que enfermaron en La Habana reportó explosiones o golpes en la cabeza.
Expertos médicos externos dijeron que cuando la muestra de pacientes es tan pequeña, es difícil establecer causa y efecto.
"Lo que tienes que preguntarte cada vez que ves algo en un escaneo: ¿se debe al episodio en cuestión, o era algo preexistente y no relacionado con lo que sucedió?" dijo el Dr. Gerard Gianoli, especialista en oído y cerebro en Louisiana.
Mientras Cuba trabaja para limitar el daño a su reputación y economía, su gobierno ha producido especiales de televisión y una cumbre en línea sobre su propia investigación. Los expertos cubanos han llegado a la conclusión de que las alegaciones de los estadounidenses son científicamente imposibles.
Los funcionarios estadounidenses le dijeron a AP que los investigadores hasta ahora han determinado que:
─ El sonido más reportado por los pacientes fue un chirrido agudo o como de metal contra metal. Menos recordaron un sonido más leve, como un zumbido.
─ Algunos dormían cuando el sonido los despertaba, incluso cuando otros que dormían en la misma cama o habitación no escuchaban nada.
─ El sonido era a veces acompañado por vibraciones. Las víctimas dijeron a los investigadores que éstas eran similares al aleteo del viento cuando se bajan parcialmente las ventanillas de un automóvil.
─ Los que peor se sentían sabían de inmediato que algo estaba afectando sus cuerpos. Algunos desarrollaron síntomas visuales en 24 horas, incluyendo problemas para enfocar la vista en la pantalla de una computadora.
Estados Unidos no ha identificado ninguna precaución específica que se crea puede mitigar el riesgo para los diplomáticos en La Habana, advirtieron tres funcionarios, aunque desde fines de agosto no se ha informado de ningún nuevo ataque.
Desde que los estadounidenses empezaron a enfermar el año pasado, el Departamento de Estado ha adoptado un nuevo protocolo para los trabajadores antes de ir a Cuba, que incluye análisis de sangre y otras pruebas de "referencia". Si luego muestran síntomas, los médicos pueden volver a evaluar y comparar.
Los médicos todavía no conocen las consecuencias médicas a largo plazo y esperan que los 24 estadounidenses sean monitoreados rutinariamente por los epidemiólogos, para lo cual se consulta con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades con sede en Atlanta, que se especializa en enfermedades infecciosas.
(Con información de AP, The New York Times y EFE)

Congresistas de EEUU exigen respuestas sobre “ataques sónicos” en Cuba

No están contentos con el Depto. de Estado

 
Washington, 7 de dic, 2017
Funcionarios del Departamento de Estado deberían solicitar la ayuda de las agencias
de salud de EEUU para evaluar serie de misteriosos ataques contra diplomáticos en Cuba,
 según legisladores frustrados por el ritmo de la investigación.
“Necesitamos utilizar todos los recursos disponibles para descubrir la causa médica y el impacto de lo que le sucedió al personal de nuestra embajada en Cuba”, escribieron el martes el presidente de Asuntos Exteriores de la Cámara, Ed Royce, republicano por California, y su homólogo demócrata, Eliot Engel, de Nueva York.
Engel y Royce dirigieron esa apelación no al Departamento de Estado, sino a los mejores médicos del gobierno federal, refiere el Washington Examiner. Quieren que el Centro para el Control de Enfermedades, junto con el Instituto Nacional de Salud (CDC y NIH por sus siglas en inglés, respectivamente), “asuman un papel de liderazgo” en una revisión de los ataques que dejaron a 24 diplomáticos estadounidenses con pérdidas auditiva y otros “problemas cognitivos” en el último año.
“Su pericia es necesaria ahora más que nunca para determinar qué sucedió exactamente con el personal de EEUU en Cuba”, escribieron al director del NIH, Francis Collins, y a la jefa de los CDC, Brenda Fitzgerald.
La misiva es la última señal del descontento del Congreso sobre cómo el equipo del Secretario de Estado Rex Tillerson ha respondido a los ataques, que comenzaron en noviembre de 2016 pasado pero no se revelaron públicamente hasta agosto pasado. Los incidentes han desconcertado al Departamento de Estado, que retiró a la mayoría de los funcionarios estadounidenses de La Habana y expulsó al grueso de los diplomáticos cubanos de los Estados Unidos, pero no ha podido explicar quién llevó a cabo los ataques ni cómo.
“No tenemos a los verdaderos expertos en salud del Gobierno de los Estados Unidos investigándolo”, dijo un ayudante del Congreso al Washington Examiner mientras discutía la carta. “Tienen a los doctores en el Departamento de Estado mirando esto, pero ese no es realmente su papel… su papel es tratar a las personas en el Departamento de Estado”.
Los legisladores del Senado y la Cámara de Representantes de ambos partidos se han quejado de la respuesta del Departamento de Estado a los ataques. Un grupo bipartidista de representantes solicitó a la Oficina de Responsabilidad Gubernamental, el brazo vigilante del Congreso, que abra una revisión de la toma de decisiones del Departamento de Estado sobre el tema en los últimos meses. Engel agregó al coro el mes pasado con otra carta solicitando un informe del Departamento de Estado.
Esa carta permanece sin respuesta, un silencio que puede haber contribuido a su decisión de recurrir a NIH y CDC.
“Mientras el Comité espera una actualización del Departamento de Estado sobre la investigación de ataques sónicos contra el personal que trabaja en la Embajada de los EEUU en La Habana, Cuba, escribimos para instar a [CDC y NIH] a que se ofrezcan a asumir un papel principal en la investigación de los efectos médicos de estos incidentes y su posible causa”, escribieron Engel y Royce.

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