Thursday, June 30, 2011

DINERO MAL DONADO: DE LA FÓRMULA UNO AL MALETÍIN PARA CRISTINA

Para quienes trabajan con las uñas formando buenos ciudadanos

Publicado por Gustavo Coronel

jueves 30 de junio de 2011





El contrato de PDVSA con la empresa Williams de Fórmula Uno, mediante el cual PDVSA impone a Pastor Maldonado como piloto patrocinado y obtiene el derecho de poner su logo y nombre en algunas partes del auto (o autos) requiere que, nosotros, los venezolanos le pagemos a la empresa Williams ciento cincuenta millones de euros, unos doscientos millones de dólares, en los próximos cinco años.

No tengo nada en contra de la Fórmula Uno, César. Nunca he visto una carrera de esas ni me interesa ese deporte. Respeto a quienes lo practican y lo siguen, pero no creo que el perfil nacional de Venezuela encaja bien en ese deporte. Nosotros ni siquiera tenemos una tradición de tenis, mucho menos de golf, deportes que son menos elitistas que la Fórmula Uno, donde para participar hay que tener millones de dólares. Apenas un puñado de países tienen circuitos para estas carreras.

La buena administración de los recursos de un país es un requerimiento fundamental para el desempeño eficiente de las posiciones más altas del poder político. Un mal administrador con poder es un azote. Un presidente pródigo es un criminal, pues pone en peligro la hacienda, no ya de una familia sino del país entero.

En el manejo del dinero nacional debe existir una selección cuidadosa de prioridades. Partiendo de la premisa de que el recurso es finito, no puede pensarse en aplicarlo a asuntos de poquísimo interés para la nación. Solo a un loco o un irresponsable o a un corrupto (o a alguien quien combine estas tres cualidades) se le ocurre enviar maletines llenos de dólares a Cristina Kichner o a Evo Morales o a Daniél Ortega. De la misma manera, para nuestro país, que exhibe enormes carencias sanitarias, educativas y de salud, patrocinar a un corredor de autos mediante el pago de $200 millones es una estupidez que realmente merece la cárcel. No se trata, pienso yo, de que esto sea un asunto de opinión. Se trata de un hecho objetivo: una inmensa suma de dinero está siendo dada a una actividad que no le reporta ningun beneficio a la nación. Más bien la averguenza, cada vez que a Pastor se le espicha a un caucho.




Si Maldonado fuese una persona con iniciativa y sensibilidad social le diría a Rafaél Ramírez: “Vamos a cancelar esta vaina”. Vamos a construir 10 grandes escuelas o pintar y equipar decentemente a todas las cárceles de Venezuela o darle a 1.200.000 niños venezolanos un curso intensivo de buena ciudadanía. (Una ONG que fundé en 1990 tenía un programa de buena ciudadanía para 12000 niños y lo llevaba a cabo con unos $20.000 al año. Al multiplicar este dinero por cien se multiplicarían también por cien (o más, dada la sinergia) los niños en el programa.

Pastor: te pido que renuncies a esta loca aventura con la Williams y te pongas al frente del proyecto de Buena Ciudadanía. Cuenta con mi aporte gratis.

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